De técnico a contratista.
Esta historia no se escribió en escritorios con aire acondicionado. Empezó con overol empapado en sudor, mascarilla bien ajustada y la espalda doblada dentro de los áticos ardientes del Centro de Texas.
Un técnico que conoció el valor de cada galón, que aprendió a purgar una pistola atascada y que se ganó el respeto de los constructores con metros cuadrados aplicados a la perfección. Con esfuerzo y noches de estudio, la pistola de empleado se convirtió en tráiler propio y licencia de contratista.
René Navarrete — ese técnico que se hizo contratista y maestro — ayudó a empezar UNIFOAM. Hoy comparte lo que sabe, porque entendió que cuando el contratista hispano eleva su estándar, toda la industria se dignifica.
"Al contratista latino lo viene a hacer crecer."
— del himno de UNIFOAM